Las disculpas del Estado mexicano se producen después de que, a iniciativa de la organización de defensa de la libertad de expresión Artículo 19, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas encontrara que la detención fue punitiva y arbitraria, y dictaminará que el Estado debía procesar, juzgar y castigar a los responsables.

